Mañana martes cierra sus puertas el bar Giralda de la calle Mateos Gago
Mañana martes cierra sus puertas el bar Giralda de la calle Mateos Gago
MARÍA JOSÉ CARMONA.SEVILLA
El bar Giralda, tal y como está desde hace más de setenta años, tiene las horas contadas. Mañana martes, a las doce de la noche, el propietario del negocio, Francisco Sánchez, cerrará por última vez sus puertas y cuando el local vuelva a abrirlas podrá ser u otro bar, o un restaurante, o una sucursal bancaria o... Ello va a depender de la propietaria del inmueble.
Ayer, el encargado de ese señero establecimiento, Antonio Guerra Cornejo, aseguraba que desconocía a qué se dedicará a partir de ahora ese local de cien metros cuadrados justos que, como él mismo dice, «la sombra que recibe es, ni más ni menos que de la propia Giralda».
Antonio, que entró a trabajar en el bar Giralda en 1991, no puede ocultar su emoción al expresar su confianza en que el establecimiento mantenga «la misma línea, que no lo llenen de grandes televisores y máquinas de tabaco, que no pierda su idiosincrasia».
Ese interés obedece al cariño que todos los empleados, 16 en total, sienten por el bar Giralda que regenta desde los años treinta la familia Sánchez que también es propietarios del bar Estrella que sí permanecerá abierto y que de ser «un bar de barrio ha pasado a ser un referente en la hostelería sevillana».
En el Giralda, asentado, como aún se puede ver en su decoración, en unos baños árabes, también ha habido grandes ofertas culinarias. De hecho, su pizarra ha tenido siempre más de cincuenta tapas lo que, como dice Antonio, imposibilitaba a cualquier cliente probarlas todas en un mismo día.
Quizás por eso muchos volvían al céntrico establecimiento que, en muchos casos, consideraban su segunda casa.
Tertulias de médicos, de arquitectos o de simples amigos,jueces, fiscales, o jóvenes se han reunido periódicamente entorno a sus mesas y no pocos han expresado su desazón a los empleados por el cierre que va a perjudicar, no sólo a los trabajadores sino a los sevillanos y a los foráneos que cada vez que visitaban Sevilla buscaban un hueco para pasarse por el Giralda donde han estado, entre otros rostros conocidos, desde la reina Noor a Keanu Reeves pasando por Alfonso Guerra.
